Vender tu taller
Valoramos tu taller, preparamos la documentacion y buscamos compradores cualificados. Gestion integral del traspaso.
En una isla donde el coche es la única forma real de moverse entre Vegueta y Tamaraceite, un taller con cartera fija es un activo que no se improvisa: te ayudamos a comprarlo o venderlo bien.
Acompañamos todo el proceso de compraventa de talleres mecánicos en Las Palmas de Gran Canaria, desde la primera valoración hasta la firma ante notario.
Valoramos tu taller, preparamos la documentacion y buscamos compradores cualificados. Gestion integral del traspaso.
Accede a talleres en traspaso verificados en tu zona. Te acompanamos en todo el proceso: visita, negociacion y cierre.
Valoracion objetiva del negocio: facturacion, clientela, equipamiento, local, licencias y potencial de crecimiento.
Contrato de traspaso, cambio de titularidad, licencias de actividad, seguros y obligaciones fiscales. Todo cubierto.
Te conectamos con entidades financieras especializadas en traspasos de negocios. Creditos ICO, leasing de equipos y mas.
Periodo de transicion con el antiguo propietario, traspaso de clientela, proveedores y know-how del negocio.
Nuestro método se adapta a la realidad insular: proveedores por barco, licencias municipales específicas y un mercado donde el boca a boca pesa más que en cualquier otra parte.
Hablamos de tu perfil como comprador o vendedor, el presupuesto disponible y la zona de la ciudad que te interesa, desde Vegueta hasta Tamaraceite.
Rastreamos oportunidades activas y discretas en Las Palmas de Gran Canaria y comprobamos que la licencia de actividad y la situación registral del local están en orden antes de avanzar.
Auditamos EBITDA, cartera de clientes, contratos de proveedores insulares y posibles contingencias con Hacienda o Seguridad Social para fijar un precio justo del fondo de comercio.
Negociamos condiciones, redactamos el contrato de compraventa y coordinamos la firma, protegiendo tus intereses en cada cláusula.
Supervisamos el traspaso de licencias municipales, contratos de proveedores y personal para que la operativa no se interrumpa ni un día.
Estas son las dudas más frecuentes que nos plantean quienes compran o venden un taller en la capital grancanaria.
Detectamos picos artificiales de facturación en los meses previos al traspaso cruzando cuentas bancarias, caja y datos fiscales reales.
Verificamos ante el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que la licencia está vigente y sin denuncias de vecinos por ruido o residuos.
Analizamos si el taller depende de un solo distribuidor de recambios que sirve por barco, un riesgo real de desabastecimiento y sobrecoste.
Comparamos la renta del local con precios de mercado de la zona para que no pagues de más por metros cuadrados sobrevalorados.
Revisamos los contratos del personal y negociamos cláusulas de permanencia con los técnicos que sostienen la relación con los clientes.
Solicitamos certificados de estar al corriente y cruzamos datos para que no heredes contingencias del anterior titular.
Sabemos qué barrios y polígonos de Las Palmas de Gran Canaria tienen mejor recorrido para un taller y cuáles arrastran problemas estructurales.
No nos fiamos de lo que dice el vendedor: cruzamos EBITDA, caja y bancos para que el precio refleje la realidad del negocio.
Conocemos el procedimiento del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para cambios de titularidad de actividades clasificadas.
Trabajamos con notarías, gestorías y tasadores de la ciudad que agilizan cada fase de la operación.
No desaparecemos tras la firma: seguimos presentes durante la transición para resolver cualquier imprevisto.
Así lo cuentan quienes ya han comprado o vendido un taller en Las Palmas de Gran Canaria con nuestro acompañamiento.
«Vendí el taller que llevaba 22 años en Escaleritas. El equipo detectó que estaba infravalorando mi propia cartera de clientes de flotas y renegociamos el precio final un 18% al alza.»
«Compré un taller cerca de Jinámar y la due diligence sacó a la luz una deuda con Hacienda que el vendedor no había mencionado. Sin ese informe habría heredado el problema.»
«El local en Vegueta tenía la licencia caducada desde hacía tres años. Nos guiaron paso a paso con el Ayuntamiento hasta regularizarla antes de firmar.»
«Negociaron a la baja el alquiler del local en Siete Palmas porque estaba muy por encima del precio de mercado de la zona. Ahorré varios miles de euros al año.»
Cubrimos toda la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, desde el casco histórico de Vegueta y Triana hasta los barrios altos de Schamann, Escaleritas y Ciudad Alta, pasando por las zonas de mayor movimiento comercial como Guanarteme y Siete Palmas y los entornos industriales de El Sebadal y Jinámar, en el límite con Telde. También gestionamos operaciones en municipios cercanos como Telde, Santa Brígida y Arucas, accesibles por las autovías GC-1, GC-2 y GC-3 y por la Avenida Marítima, la arteria que vertebra el tráfico de la capital insular.
Barrios y municipios cercanos
Accesos principales
Se trata de una actividad clasificada que gestiona el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; verificamos que esté vigente y que el traspaso de titularidad se tramite correctamente antes de firmar.
Escaleritas, Schamann y Ciudad Alta ofrecen volumen estable de mantenimiento diario, mientras que Jinámar y El Sebadal permiten trabajar con flotas y transporte a ticket más alto.
Los recambios llegan por barco, lo que alarga los plazos de reparación pero también fideliza a los clientes hacia el taller que mejor gestiona el stock, un factor que valoramos en cada operación.
Sí, sensiblemente; por eso comparamos siempre la renta con precios de mercado de la zona concreta antes de validar la operación.
Combinamos EBITDA ajustado, cartera de clientes recurrente, estado de la maquinaria y ubicación respecto a las autovías GC-1, GC-2 y GC-3.
Trabajamos con entidades que conocen el tejido empresarial canario y valoran favorablemente negocios con cartera de clientes demostrable.
Revisamos sus contratos y, cuando conviene al comprador, negociamos su continuidad para no perder la relación de confianza con los clientes.
Entre dos y cuatro meses desde la primera visita hasta la firma, dependiendo de la complejidad de la licencia y de la negociación.
La valoracion depende de la facturacion, ubicacion, equipamiento, tamano del local y cartera de clientes. Normalmente se valora entre 1x y 3x el beneficio neto anual.
Desde que se publica hasta que se firma, entre 2 y 6 meses de media. Depende de la ubicacion, el precio y las condiciones del traspaso.
Normalmente incluye el derecho de traspaso del local, equipamiento, herramientas, cartera de clientes, licencias y el fondo de comercio. Se detalla en el contrato.
No necesariamente. Puedes comprar un taller como inversion y contratar mecanicos. Pero tener conocimientos del sector ayuda en la gestion diaria.
Cuéntanos qué buscas y te presentamos oportunidades reales, verificadas y con el fondo de comercio auditado.
Lo que tienes que saber sobre el mercado de talleres, la demanda de servicios y el potencial de inversión en Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas.
Las Palmas de Gran Canaria concentra el parque automovilístico más denso de Canarias, agravado por una orografía que obliga a casi todos los residentes a depender del coche o de la furgoneta para moverse entre el sur de la ciudad, Tamaraceite y los polígonos del entorno de Jinámar. A esto se suma un factor que no existe en la Península: el coste y el tiempo de traer piezas por barco desde el continente, lo que hace que los conductores retrasen sustituciones y acumulen visitas al taller de confianza en lugar de renovar el vehículo. Para un inversor esto se traduce en una demanda de mantenimiento y reparación más estable y menos estacional que en muchas capitales peninsulares, con un parque de vehículos que envejece porque comprar uno nuevo y traerlo a la isla encarece la operación. Un taller ya operativo con cartera de clientes recurrente en esta ciudad no es solo un local con elevadores: es una posición dentro de un ecosistema logístico insular donde la fidelidad al taller se construye durante años y es muy difícil de replicar desde cero.
La rentabilidad varía mucho según el barrio. En Vegueta y Triana, el casco histórico, los locales son pequeños, caros por metro cuadrado y con difícil acceso para vehículos grandes, así que los talleres que sobreviven ahí suelen ser de nicho (motos, chapa rápida) con márgenes ajustados pero clientela de paso muy fiel. En barrios populares como Schamann, Escaleritas o la zona alta de Ciudad Alta, el volumen de trabajo es alto porque hay mucha vivienda y coches de uso diario de gama media-baja, lo que genera un negocio de mantenimiento recurrente con márgenes moderados pero muy predecibles. En la zona industrial de El Sebadal, cerca del puerto y de la Avenida Marítima, y en el entorno de Jinámar-Telde, los talleres suelen trabajar con flotas, transporte y mecánica pesada, con tickets medios más altos pero mayor dependencia de pocos clientes corporativos, algo que hay que verificar con detalle en la due diligence. Comprar en Siete Palmas o Guanarteme, zonas de renta más alta, suele implicar alquileres superiores pero acceso a coches de gama alta y servicios premium mejor pagados.
La ubicación exacta condiciona la licencia de actividad que expide el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, y aquí conviene ser meticuloso: un taller mecánico se clasifica normalmente como actividad clasificada por ruido, vibraciones y almacenamiento de residuos peligrosos (aceites, baterías, disolventes), y el cambio de titularidad no es automático solo por firmar un contrato de compraventa. Revisamos que la licencia esté vigente, que el local cumpla la normativa municipal de gestión de residuos y que no existan expedientes abiertos por quejas vecinales, algo habitual en calles residenciales estrechas de la trama urbana grancanaria. También comprobamos la calificación urbanística de la parcela, porque no todos los polígonos de la isla permiten ampliar la actividad si el comprador quiere crecer.
El fondo de comercio de un taller isleño puede esconder riesgos específicos: dependencia de un único proveedor de recambios que sirve por barco con plazos largos, deudas con la Seguridad Social o con Hacienda que no se ven a simple vista, mecánicos clave sin contrato indefinido que podrían marcharse tras el cambio de dueño llevándose clientela, o facturación inflada artificialmente los meses previos a la venta. Nuestra auditoría financiera cruza los libros del taller con los movimientos bancarios reales y con el histórico de ITV de la zona para verificar que el volumen declarado es coherente.
Montar un taller de cero en Las Palmas de Gran Canaria implica importar maquinaria y elevadores por barco, esperar meses de trámites con el Ayuntamiento y empezar sin un solo cliente en una ciudad donde la confianza en el mecánico se hereda de boca en boca entre vecinos. Comprar un taller con historia, cartera y licencia ya resuelta ahorra ese tiempo muerto y permite facturar desde el primer mes, que es exactamente lo que buscamos garantizar en cada operación que gestionamos.